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null 18. ACTUACIONES TELEMÁTICAS

18. ACTUACIONES TELEMÁTICAS

La digitalización permite la descentralización de la tramitación procesal y da una nueva forma al Servicio Público de Justicia. Esta posibilidad se hace necesidad y urgencia en el contexto de la pandemia.

El objetivo del proyecto es poner en marcha actuaciones que permitan la gestión telemática mediante tres subproyectos:

Inmediación digital y servicios no presenciales. Va a cubrir todos los aspectos relacionados con la atención a distancia de la ciudadanía, en su trato con la Administración de Justicia, y órganos dependientes, ofreciendo soluciones de amplio espectro y reutilizables por todos los actores, para constituir así un Proyecto de País con base en la identificación segura de sus ciudadanos y empresas mediante métodos ágiles, para generar seguridad jurídica a sus administrados y nuevas oportunidades de negocio.

La inmediación digital segura va a mejorar la experiencia de usuario de la ciudadanía y empresas en su trato con la Administración de Justicia y colectivos asociados.

Es un sistema que se va a desarrollar en el ámbito de la Administración de Justicia pero que puede ser utilizado por otras administraciones. Se trata de aprovechar los recursos de las administraciones, mejorando así la eficacia de cara a la ciudadanía.

Fe Pública digital. La transformación digital en la que el Ministerio de Justicia está inmerso abarca a todos los ámbitos que entran dentro de su competencia, no quedando al margen, por lo tanto, la forma en que Notarios y Registradores llevan a cabo sus funciones.

En este sentido se pretende llevar a cabo diversas actuaciones tendentes a facilitar en el ámbito de Notarios y Registradores aquellas medidas que minimicen la relación presencial. Se trata de disponer de la capacidad de realizar actuaciones con ciudadanos utilizando los sistemas de inmediación digital / cl@ve para que puedan hacer actuaciones por videoconferencia, y además eliminar intercambios de información en papel con Administraciones públicas, orientando los intercambios a medios electrónicos.

Puesto de trabajo deslocalizado y teletrabajo. El nuevo expediente electrónico orientado al dato, en conjunción con la implantación de los Tribunales de Instancia y la Oficina Judicial, van a permitir el trabajo deslocalizado de los operadores de la Administración de Justicia.

Se va a hacer una distinción entre trabajo deslocalizado y teletrabajo. El trabajo deslocalizado permite que un operador del servicio pueda trabajar en su Oficina Judicial desde su sede judicial física más cercana. Una persona va a poder trabajar en algunos momentos en la sede judicial en su ciudad de residencia aunque su puesto de trabajo esté en la sede judicial de otra ciudad. Las Oficinas de Justicia en los municipios tienen también esta función. Esta posibilidad tiene impactos positivos en la conciliación, la reducción de la huella de carbono por una mejor movilidad y permite el trabajo a distancia sin perder la socialización positiva que tiene la relación laboral personal.

Las nuevas necesidades surgidas de la crisis del coronavirus han puesto de manifiesto que, en ocasiones, no solo es posible sino deseable, que los empleados públicos presten sus servicios desde sus propios domicilios. Esto permite reducir al máximo la movilidad innecesaria y la concentración de personas en espacios cerrados. En estos casos, se hace necesaria la regulación del denominado teletrabajo, ya que los derechos y obligaciones de dichos empleados experimentan modificaciones que deben ser negociadas con sus representantes y exigen la conciliación con las necesidades de la organización y el servicio. Además, el Ministerio de Justicia, en el marco del nuevo sistema de cogobernanza, ha consensuado con las Comunidades Autónoma con competencias en materia de justicia un protocolo común para que la regulación sea lo más homogéneo posible en todo el estado.

Ambos desempeños laborales enlazan con lo señalado en el proyecto 4. Acceso y desarrollo profesional, y exigen orientar el cambio de indicadores de la medición del desempeño a los objetivos cumplidos y no a la presencialidad.

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